No es una novedad que Girona es uno de los destinos estrella de los ciclistas. La pequeña ciudad catalana que conecta con un sinfín de rutas tanto por la costa como por el interior y que permite recorrer multitud de carreteras con apenas tráfico, lugares increíbles, puertos de montaña y paisajes idílicos.

Desde hace años el norte de Catalunya es regentado por ciclistas profesionales que optan por residir en Girona o sus alrededores para su día a día, pero, es ahora cuando cada vez más, se ven ciclistas llegados de todo el mundo que visitan la zona para descubrir los rincones que se esconden en la zona. La ciudad se ha convertido como un centro neurálgico en el que podemos encontrar no solo ciclistas profesionales, sino también apasionados y enamorados del ciclismo.

Conocimos a Tess (Therese Sundstrom) durante el Red Hook Criterium del verano pasado gracias a que compartíamos amistad con los chicos de Warsaw Cycling. El feeling fue bastante inmediato. Entre un café y otro durante sus visitas relámpago a Barcelona, descubrimos una chica encantadora, simpática y con muchas ambiciones a nivel personal y profesional, además de estar absolutamente enamorada del ciclismo. Así que no dudamos en apoyar y encontrar un natural interés para sus proyectos.

Uno de los proyectos que Tess quería llevar a cabo era organizar una “grupeta” de amigos llegados desde muchos puntos de Europa y EEUU para hacer un training camp coincidiendo con el famoso reto Festive500 que Rapha junto con Strava, organizan para los días más católicos y fríos del año, las Navidades.

¿Qué mejor forma de celebrar las fiestas que rodar codo a codo con tus amigos por las alucinantes carreteras que nos proporciona la provincia de Girona? Teníamos claro que no queríamos perder detalle de este encuentro.

DÍAS PREVIOS

El 26 de diciembre recogí a diez de mis amigos ciclistas en el aeropuerto de Barcelona para luego coger un bus hasta Girona para empezar el reto de invierno de cinco días y así terminar el año de manera diferente y memorable.

Con ello completamos al mismo tiempo la competición Festive500 que Rapha organiza cada año a nivel mundial, en la cual se tiene que rodar 500km entre el día de Navidad y Año Nuevo.

Esta aventura comenzó a tomar forma hace unos meses cuando sentí la necesidad de hacer algo fuera de lo normal, por lo que envié mails a algunos amigos preguntando si estarían interesados en vivir una aventura conmigo y sorprendentemente muchos de ellos dijeron que sí, así que aquí estamos.

He planeado rodar más de 100km por día, aún no conocen las rutas y las reglas básicas, es un evento “social”, nadie será eliminado. Muchos de mis amigos nunca se han visto anteriormente, seguro que algunos de los suecos ya han coincidido en alguna otra ocasión, pero no todos ellos se conocen entre sí. 

EMPIEZA LA CWC (Catalunya Winter Challenge)

Día 1. Equipaje y los primeros kilómetros …
(120km – 1450m – 5h6min)

El viaje comenzó con la gente que llegó el día 26, tres de los chicos llegaron a la ciudad alrededor de las 11 y tuvieron el tiempo para desempacar sus bicicletas, aposentarse en el apartamento y luego hacer una salida rápida de recuperación antes de que llegaran los demás. Yo estaba prácticamente lista, había pasado la mañana preparando las cenas de los primeros dos días porque sabía que estaría cansada o tendría otras cosas que hacer que cocinar la cena de cada noche.

Por lo tanto, había comprado, limpiado la casa, hecho todas las camas y ahora estaba lista para ellos.

Los dos primeros días fueron un poco más largos que los tres últimos para asegurarse los 500 km y sin dejar que el cansancio y el estrés de los últimos días nos afecten.

El primer día fuimos al este y hacia la costa, nos detuvimos en una pastelería de Platja d’Aro para recuperar energía y luego seguimos nuestro camino. Nadie del grupo es nuevo en el ciclismo, pero como suele pasar el grupo se quebró, especialmente en las subidas, pero eso hizo posible que todos fueran a su ritmo, sin forzar la máquina.

“El hecho del ir a Girona al reto de invierno en Catalunya para rodar mientras que el resto de Europa central estaba cubierto de nieve me sentí un poco como si estuviese haciendo trampas. Pero cuando llegué allí, me di cuenta que, aunque el tiempo no supuso ningún reto, las rutas sí.  Carreteras pequeñas, grandes, subidas, bajadas, cubiertas de estiércol de vaca o cubiertas de hielo, a la sombra o al sol. Girona tiene de todo y es fácil perderse. Pero con una guía como Thérèse y su grupo, nada puede salir mal. Y efectivamente nada salió mal. “- Peter Riegersperger

Día 2. ¡Carreteras de James Bond y subidas duras!
(126km – 1660m – 5h47min)

El segundo día fuimos hacia el oeste de Girona, hacia Amer y luego tomamos un camino que nos llevó a Damm que parece ser un lugar perfecto para grabar algunas escenas de acción para una típica película de Bond – sabes la típica escena tranquila y bonita que acaba Daniel Craig todo golpeado volando por los aires evitando que le disparen. Oh, lo siento, volvamos a nuestro viaje. Después de salir de Damm nos topamos una subida larga y muy pronunciada que a decir verdad no conocía (sobre todo porque esta parte del trayecto era nuevo para mí), parecía que nunca se iba a terminar, pero todo lo que sube baja y éste fue uno de los mejores descensos que he hecho por aquí. Después de hacer una parada para comer nos dirigimos hacia la subida 16km a Sant Hilari y luego una vez más pudimos disfrutar de una buena bajada y luego nos encontramos un trayecto llano hasta Girona, donde llegamos al atardecer.

Como se puede ver no hice un reconocimiento previo de todas las carreteras por las que pasamos durante aquella semana, pero algunos amigos me las recomendaron y Strava me aseguró que eran ciclables.

DÍA 3. Una disminución del ritmo en el día 3
(60km – 900m – 2h55min + 30km – 410m – 1h25min)

El tercer día fue un poco más fácil – planifiqué dos vueltas en un recorrido cerrado fuera de la ciudad con un total de menos de 100km y tres subidas. Todo estaba saliendo de acuerdo a lo planeado hasta la primera bajada, donde Mikael tuvo un pinchazo y una gran raja en el neumático, pudimos hacer un parche, pero igualmente tuvimos que volver para poder arreglarlo bien, al no poder continuar dejé que el grupo continuase guiado por una chica de aquí que se unió a nuestra salida. Nosotros regresamos por rutas llanas y rápidas para poder arreglar bien el pinchazo más cambio de neumático. Como teníamos que hacer dos vueltas al circuito, al cabo de una hora nos encontramos todos, comimos y realizamos la segunda vuelta juntos con rueda arreglada y con mucha fuerza debido al café tomado.

DÍA 4. ¡Un poco de dolor de piernas, pero la adrenalina del grupo era ALTA!
(124km – 1370m – 5h50min)

“En el cuarto día todos pudimos sentir el dolor de piernas que provoca el ir en bici días consecutivos sin parar, pero el ánimo del grupo era alto. Tengo que añadir que formábamos un buen grupo, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos no se conocían al principio de esta aventura y ahora parece como si se conociesen de toda la vida. Partimos de Girona cogiendo pequeñas carreteras hacia Olot, donde realizamos una parada no planeada para almorzar, luego seguimos hacia Besalú  y Banyoles al llegar allí empezó a oscurecer, entonces regresamos a Girona, llegando ya de noche, suerte que algunos de nosotros llevabábamos luces traseras.

Hacía tiempo que estaba planeando alguna actividad extra para realizar el último día – Pensé en una búsqueda del tesoro, algunos juegos, un concurso de retos, algo relacionado con la orientación y un montón de otras diversiones, pero al final me quedé toda la noche creando las rutas en Strava, escribiendo una carta para ellos, poniendo las rutas en los Garmins y planeando los detalles.

“Me encanta cómo el ciclismo tiene la capacidad de aportar a personas increíbles en tu vida. ¿Recuerdas la sensación cuando eras un niño y no querías irte del parque y dejar a tus nuevos amigos? Hacía mucho tiempo que no me sentía tan a gusto rodando una buena cantidad de kilómetros en un tiempo tan corto, con gente nueva, – en un entorno precioso, exigente a veces, pero siempre con la mayor actitud positiva posible. ” Mimi Kathrein

DÍA 5. ¡Una pequeña sorpresa antes de los 500km!
(52km – 520m – 2h20min)

Esto fue lo que experimentaron en esta última y épica jornada del desafío de invierno en Catalunya: Cuando los despertadores sonaron a las 8 de la mañana, el desayuno ya estaba preparado en la cocina como era habitual, sus tazas personalizadas en fila, café fresco, los Garmins frente a sus tazas y una nota diciendo que no estaba y que su misión de hoy era encontrarme. En la carta también se describe la primera ruta hacia el lago de Banyoles y tomar un selfie de grupo y colgarlo en Instagram, cuando esté hecho les daría su siguiente misión. Y para los dos chicos que querían hacer Rocacorba, ¡adelante a hacer Rocacorba! Así que cuando acabaron su primera misión hicieron una pausa café y a recoger una serie de paquetes con accesorios – hacer una foto, así que cuando finalmente llegaron a casa yo estaba allí preparando un pastel. ¡Y el desafío de invierno Catalunya se llevó a cabo con éxito! ¡Y también, el legendario Festive500 se terminó! (Tuve que salir a rodar a la 8 de la mañana congelándome los pies, culo y todo para poder alcanzar mis 500km) y después celebramos el fin de año en esta bonita ciudad de Catalunya. ¡Un gran final de viaje y a por otro gran año!

Author: Tess
Photographer: Sami Moreno (@samisauri)
Translater: Sandrine