Margaux Vigie: La velocidad por bandera

Podríamos decir que la joven francesa, Margaux Vigie, nació por y para el deporte de alta competición. Afincada en Barcelona los últimos años, tuvimos la ocasión de conocerla, coincidir en algunas carreras y, como no, compartir algunos momentos divertidos con ella.

Sus inicios en el mundo de la competición fueron a través del patinaje de velocidad, empezando desde cero, trabajando duro y mejorando día a día hasta llegar a ser parte del equipo nacional francés y participar en algunas de las pruebas más importantes a nivel mundial. Casi nada.

Años más tarde se mudó a Barcelona por estudios y fue aquí donde empezó a conocer el ciclismo más a fondo y empezó a tener presencia en algunas carreras a nivel local. Poco a poco fue incrementando su interés y dedicando más tiempo a este deporte hasta el día de hoy en el que se ha convertido en toda una referencia dentro del piñón fijo. Su alto rendimiento, técnica encima de la bici y sus innumerables victorias la han llevado a ser una de las rivales a batir en la escena internacional actual.

Toda su vida ha girado en torno al deporte, enfocando sus estudios también en este sentido. Se ha formado en centros especializados de Burdeos y Barcelona y, actualmente, ha vuelto a su Toulouse natal para acabar de cerrar su etapa universitaria y empezar a preparar su carrera profesional, evidentemente, vinculada de una forma u otra al deporte.

Cuéntanos cómo han sido todos estos años en el mundo del patinaje de velocidad, en los que llegaste a formar parte del equipo nacional de Francia. 

«Empecé a patinar porque tengo una pista de patinaje a cien metros de mi casa en Toulouse. La primera vez que la probé fue con la escuela. En un primer momento practicaba patinaje de agilidad, pero me sugirieron que me pasara a la velocidad. Seguí yendo y lo que me gustaba era que podía ir a velocidades muy altas. El entrenador se enfadaba conmigo porque cuando él ordenaba parar el entrenamiento yo quería continuar. Era divertido correr contra los chicos, ya que chicas no había, pero también difícil. Los primeros días, al llegar a casa, le decía a mi padre: -“hoy me han doblado dos veces.”- Varios días después era: -“¡hoy me han doblado solo una vez!”-, y así hasta que finalmente pude aguantar su ritmo durante todo el entrenamiento.»

¿Cómo fue tu trayectoria en el patinaje de velocidad en línea?

«Gané el campeonato de maratón de cadetes, y quedé en tercera posición en el campeonato nacional de pista en la prueba de 10 km con puntuación, la cual ganaría tres años después. Entré en el centro de alto rendimiento de Burdeos y llegué a ser seleccionada para el campeonato de Europa, aunque todo esto tras años realmente complicados porque tuve una rotura en el ligamento cruzado anterior que me dejó fuera de la competición durante todo 2013. Formar parte del equipo nacional de Francia fue increíble, ya que la selección francesa siempre está entre las primeras posiciones en todo tipo de competiciones de patinaje.

Durante un año, con el objetivo de entrar en una escuela para deportistas, me centré totalmente en este deporte para obtener la admisión. Finalmente, no pudo ser y es por eso por lo que vine a Barcelona, buscando esa oportunidad.»

¿En ese momento ya conocías el ciclismo?

«Utilizaba la bicicleta para complementar mi entrenamiento ya que una sesión de patinaje duraba como mucho dos horas, alargarlo más era demasiada carga para los pies. Así que utilizar la bicicleta me permitía sumar más volumen de entrenamiento. Mi ruta habitual estando en Burdeos consistía en llegar al océano Atlántico y volver, lo que me suponía unas cuatro horas.»

Tras trasladarte a Barcelona, ¿qué diferencias encontraste?

«Tenía muchas dificultades para encontrar una zona ideal para salir a entrenar, eso hizo que optará por practicar cada vez más bicicleta. Yo estaba acostumbrada a patinar en circuito cerrado, pero aquí era imposible. La pista que hay en Barcelona resbala mucho, y era imposible hacer mis entrenamientos de series. Los únicos lugares aceptables que encontré fueron Sant Boi y El Prat de Llobregat, que se encontraban muy lejos de mi casa. En ese momento yo vivía en el barrio de la Barceloneta, con lo que tardaba hora y media solo para llegar.

En cambio, con la bicicleta fui conociendo a gente y me lo pasaba genial en las distintas rutas que compartía con ellos, así que decidí decantarme por ese camino. Aún no hablaba nada de español pero las ganas y la actitud las tenía.»

Y desde ahí, ¿cómo llegaste al piñón fijo?

«Había quedado con una persona para salir en bici, pero me dijo que no podía venir y en su lugar vino un conocido suyo. Durante las dos horas del recorrido apenas hablamos, pero mientras tomábamos un café tras la llegada, me comentó que estaba montando un pequeño equipo de piñón fijo y me propuso unirme a él. No lo dudé un instante, y así fue como participé por primera vez en el Red Hook Crit de Barcelona y el criterium de la Vall d’Uixó. A pesar de que llegué cansada después de toda la temporada de patinaje, acabé contenta con mis sensaciones y resultados.

En un principio, Margaux participaba en las carreras de piñón fijo con el equipamiento que tenía disponible. Después pasó al equipo Santa Fixie BLB Team, que ya le aportaba varias ventajas y le permitió participar en muchas más carreras fuera de España. Ahora ha dado el salto al Team Look Crit, uno de los más relevantes del panorama y en el que recibe el apoyo de marcas tan importantes como Look Cycle, Corima, Rapha, Giro, u Oakley.

¿Cómo ha sido tu camino hacia el profesionalismo?

«Puede parecer que cuando te fichan mejores equipos todo sean ventajas, pero en realidad me ha llevado más de un quebradero de cabeza… Saber que me van a dar tres bicis, el equipamiento completo y multitud de accesorios me deja sin sitio en la habitación. Hay cosas que incluso aún no he sacado de su plástico. Al mudarme a Francia iba con una cantidad de equipaje increíble. Ha sido un cambio muy grande y estoy muy agradecida con todas las ayudas que recibo ya que ahora realmente me siento como una profesional, pero sin embargo sigo sin poder vivir de esto.

Contar con el respaldo del Team Look Crit me ha animado a exigirme. Si el año pasado quedé segunda en el Red Hook Crit, ya tenía claro que esta vez me iba a tocar esforzarme aún más para conseguir la victoria. Ya tenía como objetivo dar un salto de calidad, pero el apoyo de las grandes marcas me ha dado un plus de motivación.»

Aparte de piñón fijo, este año has empezado en la modalidad de ciclismo de carretera. ¿Cuáles han sido tus sensaciones?

«Es una disciplina en la que las carreras tienen unas características muy diferentes a las de piñón fijo. En su momento pensaba: -“¿Qué hacéis? ¿Por qué frenáis?”-. Además, con cualquier toque el resto del pelotón se altera, mientras que yo estoy muy acostumbrada al contacto físico. El piñón fijo me ha dado ventajas en los descensos, aunque eso no quita que me sigo cayendo. De cara a un futuro me gustaría estar vinculada al ciclismo de carretera, pero sin abandonar el piñón fijo que también me gusta mucho, sobre todo por el ambiente, que es mucho más relajado. Después de la carrera tomas una cerveza con el resto de los corredores, mientras que en ciclismo de carretera compites y te vas directamente a casa.

La verdad es que una gran diferencia entre carreras de piñón fijo y carreras de ruta es que los encargados de la organización no innovan para dar un toque de aire fresco a sus eventos, mientras que en la escena fixed todas las pruebas intentan crear un evento top en todos los sentidos.»

¿Dónde te gustaría verte en unos años?

«Lo ideal sería haciendo ciclismo profesional de carretera. Si, desafortunadamente no entro en un equipo, al menos, me gustaría ejercer como fisioterapeuta en uno. Con los progresos que he hecho en esta corta trayectoria con la bici creo que soy capaz. Si me das tiempo para entrenar lo voy a aprovechar. Me siento en forma, pero voy a ir a más. Los números de mis entrenamientos no engañan, y sé que soy capaz de más.»

En lo que llevamos de año, M. Vigie ha conseguido subir a lo más alto del pódium en la gran mayoría de las carreras de piñón fijo en las que ha participado:

Nos gustaría aprovechar este artículo para felicitar a Margaux por su reciente victoria en Hamburgo, proclamándose campeona del mundo (no oficial) de piñón fijo.

En cuanto a 2018, destacar que, entre muchas victorias, consiguió finalizar subcampeona del Red Hook Crit Series, sin lugar a dudas, el campeonato de piñón fijo por excelencia con más nivel y más importante del mundo.

Fotos de: Brazo de Hierro