Click here to switch to English

DIY Gravel

El 2020, en el aspecto deportivo, será recordado como un año lleno de incertidumbre para los organizadores de eventos y los ciclistas que teóricamente iban a participar en ellos.
Muchos promotores consideraron en un primer momento que, con un simple aplazamiento de la fecha de la competición, lograrían que la edición de este año se disputara sin mayores sobresaltos, pero varios meses después del inicio de esta situación, la vuelta a la normalidad aún está lejos de alcanzarse.

Los eventos de participación masiva son los más afectados, y muchos organizadores han tomado la entendible decisión de centrar sus esfuerzos en la edición de 2021 ante la imposibilidad de realizar la prueba como estaba previsto.

Por suerte, la práctica del ciclismo se puede realizar de manera individual sin mayores problemas, y la constante búsqueda de retos que nos caracteriza a todos nosotros ha dado como fruto una gran variedad de hazañas destacables. En los países en los que durante este tiempo se ha permitido ejercitarse en el exterior, los deportistas han aprovechado para seguir sumando kilómetros, siendo la envidia de aquellos restringidos por la normativa de su gobierno local. Estos han sido aún más creativos, buscando el lado positivo a la situación y haciendo barbaridades físicas encima del rodillo, como es el caso de los Everesting virtuales o los retos de 24h sin parar de pedalear. Nosotros entendemos perfectamente lo que puede llegar a pasar por la cabeza de alguien acostumbrado a competir en situaciones tan complicadas como las vividas, pero estamos seguros de que, en una situación normal, algo así sería lo último que pensaríamos en hacer.

Simulando los eventos pospuestos

En Estados Unidos, donde se animó desde el principio a los deportistas a hacer ejercicio individualmente en el exterior, ha aparecido recientemente una nueva tendencia popularizada por Ted King bajo la etiqueta #DIYGravel (la traducción literal sería “gravel, hazlo tú mismo”). Él, igual que todos nosotros, tenía planificado su calendario 2020 con las carreras de gravel y otros tipos de eventos que tenía pensado disputar, pero la casi totalidad de ellos han sido cancelados o pospuestos. A pesar de ello, Ted quiso respetar la fecha original de la primera competición que se vio afectada por el confinamiento y replicó el recorrido exacto por su cuenta.

“Ya que Rasputitsa estaba programada para el sábado 18 de abril y, ya que es uno de los pocos eventos de mi 2020 que a) están a poca distancia y b) tienen lugar dentro de Vermont así que no debería hacer los 14 días de aislamiento al entrar en otro estado, decidí completar el recorrido y crear un reto para cualquiera que esté desanimado tras ver que esta temporada ha sido desaprovechada”.

El mensaje fue recibido por la comunidad ciclista, y multitud de aficionados siguieron los pasos marcados por el exciclista de carretera y ahora precursor del mundo del gravel. No siempre existe la posibilidad de replicar exactamente el recorrido del evento marcado, en muchos casos por la imposibilidad de desplazarse hasta el lugar. Por este motivo, Ted King estableció las reglas de su #DIYGravel, con varios incentivos para todos aquellos que enviaran sus hazañas cumpliendo la normativa.

En lugar de ser exactamente el teórico día de carrera, el reto puede ser completado desde el fin de semana del evento hasta el domingo siguiente. Para considerarse completado, el recorrido en bici debe tener como mínimo la misma distancia que el evento al cual uno se inscribió, y se deben seguir las ordenanzas locales de distancia social u otras restricciones que puedan haber. Con este proyecto se pretende recaudar fondos para el Krempels Center y contribuir a mejorar la vida de personas con enfermedades cerebrales.

Desde entonces, Ted King ha realizado por su cuenta los eventos Belgian Waffle Ride, R3G3 y Dirty Kanza, todos ellos en el mes de mayo. Este último #DIYGravel fue aún más impresionante, ya que a pesar de que estaba inscrito en la carrera de 200 millas (320 kilómetros) de longitud, decidió subir el nivel y completar un total de 500 kilómetros sin parar, desde el punto localizado más al noreste del estado de Vermont hasta el lado totalmente opuesto.

Tras más de 20 horas en movimiento, partiendo a las 23:00 del día 31 y llegando a las 21:00 del primer día de junio, Ted completó la hazaña que incluyó más de 10.000 metros de desnivel acumulado íntegramente en caminos de gravel.

Otras iniciativas

De una u otra forma, más ciclistas profesionales quisieron rendir tributo al que hubiera sido el mayor evento del año en la disciplina gravel, ya que desde hace varios años Dirty Kanza ha conseguido generar gran expectación entre participantes y aficionados, con una lista de inscritos cinco estrellas. La organización, a pesar de seguir centrada en poder realizar el evento el 12 de septiembre, tampoco quiso olvidar la que hubiera sido su gran semana y crearon varias actividades bajo el lema “Ad Astra Per Aspera”, que desde el latín se traduce como “hacia las estrellas a través de las dificultades”. Este calendario improvisado incluyó una ruta en Zwift liderada por la vigente ganadora de la prueba Amity Rockwell, una exposición virtual y una réplica, cada uno desde el “jardín de su casa”, del apodado Klean Kanza, una ruta en la que se anima a todo el mundo a recoger la basura que los participantes hipotéticamente hubieran dejado a su paso por el recorrido.

Siguiendo con la idea de completar Dirty Kanza de forma individual, Laurens Ten Dam lideró la iniciativa #DirtyKanzelled y fueron muchos los que, principalmente en el país neerlandés pero también en otros lugares de Europa y el mundo, realizaron 160 o 320 kilómetros siguiendo las indicaciones del ciclista recientemente retirado, que desde que dejara de competir profesionalmente se ha metido de lleno en el gravel y ciclismo de aventura.

En este caso, Laurens animó a todos aquellos que quisieran seguir su propuesta a comenzar a las 6 de la mañana, realizar el recorrido sin ayuda externa pero, sobre todo, celebrarlo de la mejor manera al acabar. Wout van Aert, Robert Gesink, Niki Terpstra o Peter Stetina fueron algunos de los nombres más conocidos que completaron el reto, a los que hay que sumar los centenares de ciclistas recreativos que superaron sus límites para rendir homenaje a la carrera.

En las próximas semanas, los habitantes de los países con las restricciones más severas durante el confinamiento podrán volver a ejercitarse en el exterior, así que esperamos que estas iniciativas os sirvan como inspiración. Con o sin dorsal, los ciclistas necesitamos motivaciones para entrenar, y estos retos han sido una gran fuente de interacción que ha favorecido a que la llama del ciclismo, tanto competitivo como a nivel aficionado, siga prendida.

Fotos de: Ansel Dickey de Vermont Social