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Ciclismo en los Países Bajos: disciplina, recursos y (muchos) éxitos

Ver a una ciclista neerlandesa al frente de una carrera es algo común. Todos sabemos que en los Países Bajos la gente empieza a caminar y montar en bicicleta de forma prácticamente simultánea y, aunque solo una parte de la población decide tomárselo en serio y perseguir el sueño de convertirse en profesionales, todos ellos tienen a su disposición todas las herramientas necesarias para continuar su proceso de desarrollo.

Una vez que un ciclista aficionado toma la decisión de comprometerse con el ciclismo, es fundamental contar con el apoyo de la federación nacional y, en este sentido, los holandeses pueden considerarse afortunados.

El talento en bruto es capaz de abrir las puertas al profesionalismo, pero si no existe una organización para detectar el potencial de su población, los ciclistas prometedores no podrán hacerse notar. La Federación Holandesa de Ciclismo (KNWU) sobresale en la selección de talentos precoz y, desde una edad temprana, los ciclistas se benefician del programa formativo que KNWU ha refinado durante las últimas décadas.

¿Qué las hace tan exitosas?

Aunque estamos acostumbrados a sus victorias, todavía nos dejan impresionados las escenas de cinco ciclistas en la parte delantera del Campeonato del Mundo de ciclocross, con corredoras del resto del mundo que no podían igualar el nivel de Lucinda Brand y sus compatriotas.

Contactamos con Iris Slappendel, directora ejecutiva de The Cyclists’ Alliance (TCA) y ex ciclista profesional, ya que hay pocas personas con una visión más clara de lo que hace que las ciclistas neerlandesas sean tan exitosas. Formó parte de la plantilla de Rabobank que reunió a casi todas las ciclistas que han dominado el panorama durante las últimas temporadas. Experimentó el camino a la cima en primera persona y ahora está en contacto con todos los stakeholders involucrados en este deporte. Sabiendo de su importancia, uno de los objetivos de The Cyclists’ Alliance es optimizar la implicación de las federaciones nacionales en el ciclismo.

Las neerlandesas se caracterizan por tener una fuerte personalidad, con algunos beneficios que pueden ser aplicados al ciclismo. En otros países, las mujeres pueden llegar sentirse influenciadas por el status quo en el que el ciclismo juega un papel residual y, por lo tanto, pocas personas se atreven a remar a contracorriente. Si tienen éxito al hacerlo, allanarán el camino para las generaciones futuras, pero solo con una combinación de talento y autodeterminación serán capaces de abrir una nueva vía.

Cuando los ciclistas en los Países Bajos establecen un objetivo, se centran al 100% en él. Un buen ejemplo es Annemiek Van Vleuten, que tenía algo de talento, pero lo que realmente la hizo triunfar como lo ha hecho en la última década es su mentalidad trabajadora, capaz de asumir cargas de entrenamiento que solo unos pocos corredores en el pelotón masculino pueden igualar.

Mientras que otras naciones son más tradicionales, con atletas femeninas que llegan al ciclismo desde otros deportes, en los Países Bajos el ciclismo es la primera opción para la mayoría de las atletas. La mujer se especializa en este deporte desde una edad temprana, lo que ayuda a adquirir las habilidades técnicas que complementan los parámetros fisiológicos requeridos.

Según Iris, en otros países la federación tiene más autoridad que en los Países Bajos, por lo que no se puede atribuir el éxito exclusivamente a las iniciativas tomadas por KNWU. El equilibrio de poderes es diferente, y el hecho de contar con una buena cantidad de equipos locales compitiendo a alto nivel disminuye la influencia del papel de la federación. Aunque la federación holandesa todavía organiza training camps, las ciclistas ya hacen algunos de ellos a lo largo del año con su propio equipo. Sin embargo, para las ciclistas de la mayor parte del mundo, estos training camps financiados por su federación nacional son uno de los únicos momentos en los que se sienten profesionales.

La época dorada del ciclismo holandés

Ahora estamos en las etapas finales de una generación inimitable que incluye a tantas ciclistas triunfadoras que no sería justo mencionar solo a algunas de ellas. Aunque será difícil igualar el nivel de este grupo de contemporáneas, las generaciones futuras también encontrarán su modelo a seguir, y pelearán por continuar con la hegemonía del ciclismo femenino holandés.

En el caso particular de esta generación actual, fue Marianne Vos quien abrió el camino. La KNWU sabía desde el principio el tipo de ciclista que tenían entre manos, y comenzaron a organizar concentraciones adicionales con la selección. De esta forma, el rendimiento de Vos la benefició no solo a ella sino también al resto de corredoras nacionales.

Actualmente forma parte del Team Jumbo-Visma, el nuevo equipo ciclista femenino. Aunque este equipo recién creado no es uno de los nueve WorldTeams para la temporada 2021, el Team Jumbo-Visma recibe el mismo trato que el equipo masculino en términos de equipamiento, herramientas de entrenamiento y demás. Marianne tiene actualmente 33 años, pero incluso después de haber ganado todo tanto en las disciplinas de carretera como de ciclocross, las personas que la trajeron al equipo desde el CCC-Liv piensan que todavía hay un potencial sin explotar, y está claro que ella será un modelo a seguir para las ciclistas más jóvenes del equipo.

Como se dijo anteriormente, Marianne Vos abrió la puerta a las ciclistas de su propia generación y a las generaciones venideras, estableciendo un nuevo estándar en términos de rendimiento y colocando a los Países Bajos en la cima del mundo del ciclismo. ¿Es esta situación óptima para todas las ciclistas del país? Probablemente no para aquellas que no tengan el mismo talento, porque el listón, incluso para formar parte del pelotón profesional, es ahora altísimo.

“Las ciclistas de otros países están celosas de nosotras, pero no entienden que esto también tiene sus desventajas. A veces les digo que, si hubiera nacido en su país, probablemente habría estado en los Juegos Olímpicos tres veces”.

Implicaciones para las ciclistas jóvenes

Algunos argumentan que sería mejor tener un deporte más global, porque al ver ciertas carreras de ciclocross uno podría pensar que es una disciplina de una sola nación. Por otro lado, el público de las carreras de mujeres está en aumento, por lo que se puede decir que la emoción entre los aficionados va en aumento.

Aplicando algunos conceptos empresariales al ciclismo, un mayor grado de competencia debería incrementar el rendimiento general debido a la necesidad de una mejora constante para mantenerse al día con los requisitos para seguir siendo competitivo. Esto también significa que, las que (tanto las federaciones como los corredores individuales) que no son capaces de igualar este nivel de profesionalismo tienen que conformarse con el trozo más pequeño del pastel.

«Ahora hay un mayor riesgo de dejarlo todo porque es muy difícil llegar al más alto nivel»

No existe una garantía para llegar a ser un profesional, independientemente de las habilidades físicas y los recursos disponibles. “Ahora hay un mayor riesgo de dejarlo todo porque es muy difícil llegar al más alto nivel” – dice Iris. Afortunadamente, en The Cyclists’ Alliance lo saben, y el programa de mentorship que fomentan es una buena forma para que las ciclistas expresen sus preocupaciones y reciban una solución.

Las ciclistas sin experiencia se emparejan con corredoras activas para obtener consejos durante las distintas etapas de su carrera, ya sea antes de llegar a la élite, durante su trayectoria profesional o al retirarse. Las parejas no se basan en similitudes en términos de habilidad, sino en experiencias vividas. Una joven escaladora no necesariamente será asesorada por otra escaladora pero, en cambio, si viene de otro continente, será ayudada por alguien que también tuvo que dejarlo todo para cumplir su sueño en Europa. Una ciclista de Canadá y otra de Australia es uno de los ejemplos que mencionó Iris al respecto.

The Cyclists’ Alliance seguirá apoyando a ciclistas de todo el mundo, incluidas aquellas que, por ejemplo, tienen dificultades para competir por el simple pero lamentable hecho de no poder adquirir un visado para viajar al continente europeo.

Con la ayuda de TCA, las ciclistas encontrarán un mejor entorno de trabajo para poder demostrar de lo que son capaces en términos de rendimiento, y entonces podremos ver si las ciclistas neerlandesas continúan con su hegemonía o la brecha comienza a estrecharse.