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Impacto medioambiental cero para Mike Woods

‘No hay planeta B’ es la frase que hemos estado escuchando últimamente por parte de activistas climáticos, y es la cruda realidad. Ya seas un ciclista profesional, un aficionado al bikepacking o, simplemente, cojas la bici para ir al trabajo, no irías en bici si no fuera por el placer de estar en el exterior. Nos gusta escapar de las ciudades abarrotadas e ir a las pequeñas carreteras y caminos que transcurren entre montañas, lo que se traduce en un respeto innato por la naturaleza y nuestros alrededores.

Aunque el ciclismo sea el medio de transporte más ecológico, esto no significa que su huella de carbono sea nula. Michael ‘Rusty’ Woods, corredor profesional del equipo WorldTour Israel Start-Up Nation, se dio cuenta de su impacto a nivel medioambiental después de una charla con su amigo Christian Meier, ex-ciclista profesional y fundador de The Service Course.

El ciudadano medio que vive en una región similar a la mía emite unas 12-24 toneladas de CO2 al año. Sin embargo, después de analizar el nivel de envíos y consumo alrededor de mí ciclismo, la cantidad de viajes, y todos los vehículos de soporte que me siguen en las carreras para garantizar mi rendimiento, mi huella de carbono anual es de 60 toneladas (33 de las cuales son de los viajes a las carreras).

Sin ninguna sorpresa, el ciclismo profesional tiene un mayor impacto que el del ciudadano medio. No simplemente porque hay un convoy de coches y autobuses siguiéndoles durante y entre carreras, sino también por todos los viajes a sus casas, carreras o training camps. Rusty se dio cuenta de eso y decidió asumir la responsabilidad de su estilo de vida. Además de ir en bici, también quiere inspirar a sus fans, socios, y compañeros ciclistas para tomar el siguiente paso y educar a todo el mundo del impacto individual en el planeta.

Me encanta mi trabajo, pero es difícil negar que el coste del rendimiento y el impacto que tiene en el planeta es significante. Como una de mis acciones, esta temporada 2021, he decidido tener un impacto cero en la huella de carbono.

Esta decisión no es precipitada sino el siguiente paso para contribuir positivamente al planeta. Ya hay muchas acciones que Elly (su mujer) y él han estado haciendo, como usar el coche raramente (desplazamientos interurbanos en bici), comprar productos locales o reducir la cantidad de carne que comen. Sin embargo, en las carreras, no puede controlar la cantidad de ropa y productos que consume, lo que le incomodaba y le llevó a cambiar.

Desde pequeñas cosas como utilizar un cuchillo, tenedor, taza o bol permanentes conmigo de modo que no tenga que usar utensilios de plàstico durante las comidas de después de las carreras, hasta repensar cómo como y viajo, y equilibrando la balanza del carbono que emito, para cumplir mi compromiso de este 2021 a tener una temporada neutra.

Para todas las pequeñas acciones que no será capaz de completar debido a requisitos del equipo, viajes o carreras, planea usar la plataforma Gold Standard (otras también están disponibles) para equilibrar el balance. Basándose en las emisiones de carbono mensuales, hará contribuciones en proyectos certificados que intentan crear emisiones negativas. Por ejemplo, ayudando a organizaciones con objetivos de biodiversificación o justicia climática a la transición hacia una economía sin producción de carbono.

El ciclismo me ha abierto los ojos para ver y descubrir lo bonito que es el planeta y quiero contribuir en su protección.

Durante los siguientes meses podremos seguir a Rusty en este proyecto personal y veremos si otros compañeros le siguen en un futuro. Las ‘zonas de desechos’ ya están implementadas en las carreras UCI, pero aún estamos lejos de estar en equilibrio con el planeta.