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Artesanos Colombianos: Fabio Duarte

Si hablamos de tradición, en términos de artesanía y fabricación de cuadros, hablamos sin duda de Bicicletas Duarte. La firma colombiana, con más de 50 años de historia en el sector y con tres generaciones de constructores a sus espaldas, es reconocida en todo el país por su historia y por la garantía de calidad y autenticidad.

Bicicletas Duarte (Bogotá)

Cuando decidimos crear una serie de artículos acerca de constructores de cuadros colombianos, teníamos claro desde el primer momento que Fabio Duarte debía formar parte de esa pequeña lista de candidatos que cuidadosamente elaboramos.

Fabio creció viviendo muy de cerca el ciclismo a través de su padre. Este tenía una gran pasión por este deporte y tuvo la ocasión de competir a nivel profesional y participar en varias vueltas a Colombia antes de tomar la decisión de crear su propia marca y dedicarse a construir bicicletas.

En 1985, Fabio inició su carrera como artesano junto a su padre en Bicicletas Duarte y, hoy en día, aún sigue en su taller, soldador en mano, fabricando cuadros únicos. A pesar de que el fundador falleció en 2020, la tercera generación familiar ya está dando continuidad al proyecto que su abuelo creó hace 52 años.

Artesanía y experiencia

Detrás de cada obra de arte hay una historia. Cada minuto dedicado a esa pieza única creada por un artesano, es diferente a cualquier otro. Todo está hecho por un motivo y con una finalidad concreta. El peso, la altura, y el uso que cada cliente quiere dar a su bicicleta son solo algunos aspectos que Fabio tiene presente cada vez que da vida a una nueva bicicleta.

“Cada vez que termino una bicicleta nueva, tengo la convicción de que es la mejor que he hecho hasta el momento.”

Especialista con el acero y el titanio, ya sea Columbus, Dedaccai o Reynolds, el maestro Duarte transmite toda su experiencia y conocimiento en cada punto de soldadura que aplica sobre la tubería escogida. Cada detalle importa, y por eso Fabio mima todas y cada una de las bicis que salen o entran a su taller. Controlan todo el proceso: diseño, fabricación, montaje y pintura, además de crear incluso sus propios dropouts u otras piezas según la necesidad de cada proyecto.

“Todas las bicis son únicas para mí, y en cada una de ellas hay un pedacito de nuestra historia.”

Desde el instante en el que el cliente toma la decisión de adquirir una bicicleta Duarte, es asesorado y acompañado para que, además de una bici exclusiva y hecha a medida, también viva una experiencia única siendo parte en todo momento de la creación de esta.

Presente y futuro

Con más de 6.000 cuadros fabricados en todos estos años, observamos a un Fabio Duarte feliz e ilusionado viendo que sus hijos crecen unidos a su profesión y deciden dar continuidad al negocio familiar. Un golpe de aire fresco que, sin duda, ayudará a la marca a estar mejor posicionada internacionalmente y aumentar la visibilidad y presencia en el mundo digital.

A nivel producto, como es obvio, apuestan mucho por el gravel ya que es la disciplina que más ha crecido en los últimos años y parece que no tiene intención de calmarse, al menos, durante un tiempo. Además de este modelo, seguirán ofreciendo sus modelos y gamas para modelos de carretera, piñón fijo y urbanas.

Fabio, durante la entrevista, nos explicó alguna que otra historia increíble acerca de bicicletas que él había construido y que habían viajado por todo el mundo o que habían estado presentes en algunas de las competiciones más duras del planeta. Emocionante oírlo hablar sobre ello. Pero, si hay algo que realmente le faltaría por cumplir, es ver a un equipo profesional competir con sus bicicletas, y esperemos que algún día todos podamos verlo.

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