Silk Road Mountain Race

Kirguistán, como otros países de la ex unión soviética, es sinónimo de vastas extensiones continentales, territorios poco habitados y casi inhóspitos. Un lugar perfecto para una carrera sin etapas, de ruta fija, sin avituallamientos. Casi 1700 kilómetros para poner a prueba a los mejores ciclistas de ultra distancia.

El próximo 17 de Agosto tendrá lugar la segunda edición de la Silk Road Mountain Race, una prueba solo apta para gente con experiencia en resistencia mental y física. Para más detalles podéis mirar el tracking de Koomot en su web, ¡casi nada!

Esta carrera es una verdadera demostración de esta frase, las enormes distancias entre los puntos de control, los caminos y senderos de grava, la altitud que alcanza (4000m al nivel más alto), la nieve, las bajas temperaturas, la soledad, la falta de oxígeno…. todos los ingredientes para ser un reto extremo para un ser humano  sobre una bicicleta.

Mike Hall: «Nada que valga la pena es fácil.»

Todo esto se resume en un desafío sin apoyo en un lugar remoto, con un ascenso total de 27.000 m de desnivel a través de viejas carreteras soviéticas olvidadas. Este tipo de esfuerzos nos recuerdan a otros tiempos, cuando el ciclista era todo un héroe, cuando los desafíos eran épicos y autosuficientes.

De 2018, primera edición de esta épica carrera nos quedamos con un dato: en solo ⅓ de los corredores que tomaron la salida pudieron acabar ¡que duro! . Comprobando la lista de participantes encontramos una sorpresa, nuestro amigo Carlos Fernández de Hamburgo sería uno de los valientes corredores que participaron en SRMR. Lo conocimos en el Berliner Fahrradshau hace unos años, y desde entonces seguimos a Carlos y su brillante trabajo como fotógrafo y ciclista apasionado.

Aprovechamos la oportunidad para tener un testigo privilegiado de esta increíble experiencia ciclista y su punto de vista.

¿Por qué?

«Necesidad de adrenalina, aventura… curiosidad por este viejo país y paisaje ex soviético. Y es todo lo contrario a Japón (después de hacer la Japan Odyssey en 2016).

Me tropecé con la carrera al principio del periodo de inscripción. Llamé a Philipp y le pregunté: «Oye, ¿vamos a dar un paseo en bicicleta por Kirguistán?».

Compañero de aventuras

«Mi compañero era Philipp (Lee Heidrich). Nos conocimos en el proyecto Hardbrakers y nos hicimos muy buenos amigos. Estuvo conmigo en la Japan Odyssey y también trabajamos juntos. ¡Es un gran cineasta!»

Kirguistán y la dureza del SRMR

«Kirguizistán es alucinante, el paisaje y la naturaleza es tan intacta y áspera. Estás literalmente lejos de cualquier ciudad tan pronto como llegas a las montañas.

No estábamos montando sobre nieve, pero pasamos por campos donde había y  cayó algo de nieve mientras montábamos. pero en general, montar a -6 grados centígrados no es divertido si estás preparado para 0… :)

La carrera es dura. El suelo puede ser de grava lisa a campos de roca de bicicleta de montaña cuesta abajo, lo que no es divertido sin suspensión y neumáticos de 42 mm en un cuadro de carbono, la falta de oxígeno me ralentizó mucho».

Problemas que pueden ocurrir en este tipo de desafíos

«Philipp se enfermó en el cuarto dia. Primero pensamos que podría haber sido un golpe de calor de los 40 grados centígrados del día anterior. Pero después de beber, comer y descansar (las primeras comidas completas desde el principio) en la primera ciudad que cruzamos, no mejoró. Conseguimos llegar al punto de control a las 2:20 am, después de estar en la carretera durante casi 20 horas. El punto de control era un campamento de Yurt a 3000m sobre el nivel del mar, nos pusimos en el suelo y esperamos que Philipp se sintiera mejor después de dormir un poco, me desperté a las 6am y me sentí bastante bien,

Miré a Philipp y su cara y sus extremidades estaban hinchadas. Estuvo acostado en el mismo lugar durante 12 horas más con unos momentos de conciencia para comer, beber agua y una pequeña charla.

Al día siguiente mejoró y nos las arreglamos para ir a Naryn, la ciudad más cercana, donde se recuperó por completo».

Tu punto de vista como fotógrafo…

«Quería documentar el viaje hasta el final, incluso con todos los esfuerzos y golpes en mi cuerpo. Te pones en modo de apagado cuando estás loco de cansancio y sufriendo por la falta de oxígeno, pero la mente tiene que mantener la necesidad de agarrar la cámara, que funcionó bastante bien con toda esa belleza alrededor.»