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Compartiendo una mañana con Jack Haig y Giordana Cycling

Es verano en Andorra, el momento perfecto para ir al aire libre y disfrutar las recompensas de invierno y primavera. Todo está verde, hay arroyos y saltos de agua por todas partes, y aún quedan algunos trozos con nieve en los picos más altos. El tiempo es ideal, el sol brilla sobre las praderas verdes llenas de marmotas y caballos salvajes.

Después de estar encerrados durante un tiempo, el fotógrafo Brazo de Hierro finalmente encontró el momento de llamar a Jack Haig y hacer la sesión de fotos para Giordana Cycling. Entre foto y foto, mientras Jack subía y bajaba los puertos de Andorra, tuvimos la oportunidad de hablar con él. Jack es un ciclista muy completo, especialista en montaña, que está actualmente corriendo profesionalmente para el equipo Mitchelton-Scott. Entre otros, sus mejores resultados son la segunda posición en la clasificación general del Tour de Porvenir 2015 cuando aún era Sub23, su victoria en la 6º etapa del Tour de Polonia 2017, y su increíble comienzo de esta temporada con una victoria y segundo lugar en la clasificación general de la Ruta del Sol. Aunque sea una persona meticulosa y determinada, durante todo el rato que estuvimos con él tuvo una sonrisa en la cara, nos contó mil y una historias y bromas, y todo con una actitud risueña, amistosa y abierta.

Normalmente todos los ciclistas profesionales comenzaron en el ciclismo de jóvenes, a veces motivados por un referente. ¿Cómo fueron tus comienzos?

De niño, iba en bicis como cualquiera con sus amigos. Fue cuando me trasladé de Queensland a Victoria, en una ciudad cerca de Melbourne, que empecé a correr en MTB, aunque no fuera mi prioridad principal, ya que quería ser un esquiador o surfista profesional. Durante una mitad del año esquiaba y la otra surfeaba, compitiendo en MTB entretanto.

¿Cuándo pasó el ciclismo a ser tu foco de atención?

En juveniles, fuí seleccionado para participar en un campamento de entrenamiento de MTB en Nueva Zelanda, llenando la última plaza del equipo. Realmente disfruté mucho las dos semanas que duró, estando entre amigos, haciendo actividades y pedaleando un montón. Nunca había rodado o entrenado tanto y cuando volví a casa me di cuenta que estaba más fuerte. Ví el potencial en MTB y decidí invertir más tiempo en entrenar. Mi objetivo era ser profesional de esquí o surf, pero en ese momento me pasé al ciclismo. Me pusé una fecha límite, si no era profesional antes de los 23 dejaría el ciclismo competitivo e iría a la universidad. Salió bastante bien, ya que firmé mi primer contrato dos años antes de esa fecha.

Empezaste compitiendo en bicicletas de montaña, ganando el campeonato nacional en sub23, pero eventualmente te pasaste al ciclismo de carretera.

Como quería mejorar en MTB me trasladé a EEUU, donde pasé 4 meses y participé en 4 Copas del Mundo, y luego a Alemania por 2 meses donde hice dos más. Para esos entonces estaba corriendo como independiente, tenía algunos patrocinadores pero no un equipo. Al volver a Australia me uní al Torq MTB team, el cual me introdujó al ciclismo en ruta a parte de participar en MTB. Al principio no me gustaba ya que no entendía la dinámica de carrera y las tácticas de las carreras. Venía de equipos de 4-5 personas que corrían individualmente durante 1 hora, a equipos de 12 corredores con mucho trabajo en equipo.

¿Y la gran decisión de pasar de combinar ambas disciplinas a solo ruta?

El Torq team se había alineado con Avanti Racing team para organizar un campamento de entreno con Richie Porte. Llegué ahí en buena condición y en una de las subidas nos pusieron a prueba. Gané a Richie llegando primero arriba y, en ese momento, me ofrecieron la oportunidad de unirme a Avanti. Firmé para la temporada 2014 con ellos, un equipo que estaba promoviendo la carrera de jóvenes ciclistas. El principio de la temporada no pudo haber sido mejor, siendo el mejor corredor joven en el Tour Down Under y el Herald Sun Tour. Me dí cuenta que mi sitio estaba en el ciclismo de carretera. A mitad de la temporada, acabé tercero en la clasificación general del Tour de Korea, y en ese momento me ofrecieron la oportunidad de unirme a las filas del equipo Orica-GreenEdge (el antecesor del Mitchelton-Scott. En Agosto de 2014 ya era profesional, cumpliendo el objetivo que me había propuesto.

Pasar a ser profesional seguramente supuso muchos cambios. Si no nos equivocamos, no has estado en Australia desde entonces.

Así es. Mi família se había dispersado y ya no tenía un lugar al que llamar hogar en Australia, de modo que me establecí en Girona (España). La gente no se da cuenta del gran cambio que eso supone. Las personas que se trasladan de Australia o América a la escena europea deben afrontar un gran paso. Tanto las competiciones como el entrenamiento pueden ser un poco distintos, pero al final es andar en bici. Sin embargo, la vida diaria puede suponer una dura carga, aprender una lengua distinta, la cultura, nueva gente y un nuevo lugar. De momento, entiendo catalán y español y hablo un poco de cada. Mi mujer es la que habla un montón, siete.

Vivisté en Girona pero ahora vives en Andorra.

Hace unos 4 años decidí trasladarme a Andorra. El ambiente, el clima y la gente en Girona son geniales pero empezaba a estar un poco acaparado de ciclistas. Andorra es más tranquilo y todo resulta más relajado. Es un lugar con muchas opciones y carreteras diversas, el reino de los escaladores. Resulta difícil hacer una ruta relajada ya que no hay tramos llanos, ese es el único inconveniente. Los inviernos pueden ser un poco duros y fríos, pero no hay humedad gracias a la nieve.

¿Dirías que Andorra es tu lugar favorito para vivir y andar en bicicleta?

Me gusta mucho vivir aquí, pero mi mujer y yo sabemos que cuando acabe mi carrera profesional nos queremos trasladar a alguna otra parte. Estamos un poco limitados en términos de posibilidades. Es el lugar perfecto para entrenar y estoy contento porque puedo entrenar con otros profesionales como Iván García Cortina or Carlos Verona, que son mis amigos también. Es maravilloso estar en una comunidad así. Nos conocemos todos, por ejemplo, Iván siempre está haciendo cosas y siempre llega tarde cuando quedamos para entrenar, no sé cómo lo hace. (se ríe)

Ya has mencionado el esquí y el surf como otras pasiones distintas al ciclismo, ¿tienes otras?

El surf y el esquí son las principales. Andorra no es el mejor lugar para surfear, pero en invierno tenemos mucha nieve. A menudo vamos a hacer skimo con los chicos. Carlos conoce a tanta gente que tenemos que parar cada dos por tres para saludar. A mi mujer y a mi también nos gusta viajar para descubrir nuevos lugares y culturas diferentes. Hemos estado en lugares como Japón, Sri Lanka o Marruecos. Hace unas semanas fuimos a San Sebastián (norte de España), llevé la bici, pero la idea era relajarnos un poco, visitar amigos, ir a surfear, y disfrutar una buena cena, aunque fue increíble encontrar lugar ya que todo estaba reservado. Al final de la temporada estamos planeando otro viaje largo pero será más relajado. La idea es alquilar una autocaravana y visitar el norte de España y quizás Portugal. Cojeremos las tablas de surf y disfrutaremos de la cocina local, la costa, las montañas y los paisajes.

De lo que nos cuentas, comer y beber es algo que también disfrutas, aunque seguro que debes vigilar mientras entrenas o compites. ¿Es esta la idea detrás del proyecto Orange Goat Café?

Sí, ¡es verdad! Diría que esa es también una de mis pasiones, comer y beber. Eso es porque voy en bici. (se ríe) La idea de abrir un café apareció de lo que nos gusta a mi mujer y a mi. El tipo de bebidas y comidas que ofrecemos representa la manera que nos gusta comer, comida saludable alternativa a todos los platos super calóricos de Andorra o regiones montañosas. Encontramos el lugar idóneo aquí ya que no había un local de este tipo, así decidimos invertir en este proyecto hace ya un año.

Todo cerró durante la cuarentena. ¿Afectó esto al café?

Mi mujer era la que básicamente dirigía el café, con hasta 7 empleados, todo iba rodado y funcionaba bien. El café está situado en Andorra la Vella, de modo que muchas personas de negocios y trabajadores de la zona venían. Sin embargo, el confinamiento fue crítico para nosotros. Aún teníamos que pagar a nuestros empleados sin ganancias de los clientes, de modo que nos vimos forzados a cerrar. Ahora que las cosas vuelven a la ‘normalidad’ nos planteamos reabrir, pero no tenemos el tiempo y la energía para hacerlo todo de nuevo, de modo que estamos vendiendo el negocio. Fue un proyecto muy bonito que funcionaba perfectamente, es una pena tener que cerrar.

Y desde la perspectiva de ciclista profesional, ¿cómo lidiaste con el confinamiento?

Fue duro, pero no tanto como en España, nosotros pudimos salir antes. Hacía muchas horas en el rodillo, pero nada exagerado. Normalmente una sesión corta por la mañana y otra por la tarde, y algunas carreras, así llenaba mi tiempo ya que no había mucho que hacer. Lo que realmente me gusta del ciclismo es ir a lugares y estar en el exterior con la naturaleza, y el rodillo es justo lo contrario. Es algo que no había hecho antes y que no haré más si no es estrictamente necesario.

Tanto tiempo estando encerrado, ¿cuáles fueron las sensaciones al salir de nuevo?

Las primeras salidas que hice fueron muy tranquilas, simplemente para disfrutar poder pedalear de nuevo fuera de casa. Iba en bici de carretera pero también en MTB. En Andorra es difícil encontrar senderos bonitos de MTB ya que hay mucha pendiente y todo es tan montañoso que te pasas el rato subiendo o bajando por single-tracks de descenso. En cualquier caso, disfruto mucho de la MTB e intento ir fuera de temporada pero también el resto del año. En un futuro, me encantaría participar en eventos alternativos como la Cape Epic. Hacer algo distinto es siempre divertido, y sería bueno para los equipos ya que ganarían más visibilidad.

Tuviste un muy buen comienzo de temporada, ¿cómo se plantean las siguientes semanas?

Eso es, el inicio de la temporado no pudo ser mejor, pero todo se detuvo. El resto de competiciones serán un poco extrañas. El pelotón es muy internacional y cada país ha establecido reglas de cuarentena distintas, lo que hará las cosas más interesantes y veremos resultados inesperados. A final de mes correré la primera carrera, Vuelta Burgos.